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junioMerecimiento: tratarte bien también es una práctica
Muchas personas viven como si el bienestar fuera un premio que hay que ganarse.
Descanso cuando termine todo.
Me cuido cuando tenga tiempo.
Me trato bien cuando lo haya hecho perfecto.
Me permito disfrutar cuando ya no tenga pendientes.
Pero si esperamos a que todo esté resuelto para cuidarnos, probablemente lleguemos tarde. Porque la vida rara vez se queda completamente ordenada, vacía de problemas y lista para que por fin podamos respirar.
El merecimiento no significa creer que todo nos corresponde sin esfuerzo. Tampoco significa dejar de responsabilizarnos. Significa algo mucho más profundo y más sano: reconocer que no necesitamos estar perfectos para tratarnos con respeto.
Una herramienta muy útil es la autocompasión práctica. La autocompasión no es lástima, no es victimismo y no es ponerse excusas. Es aprender a hablarnos con una mezcla de honestidad y amabilidad.
Imagina que una persona que quieres te dice: “Estoy agotada, siento que no llego, me estoy exigiendo demasiado”. Probablemente no le responderías: “pues esfuérzate más, no seas débil”. Seguramente le hablarías con más cuidado. Le ayudarías a respirar, a ordenar, a priorizar, a recordar que no tiene que poder con todo.
Ahora imagina hablarte así a ti.
Cuando notes culpa, dureza interna o sensación de no ser suficiente, prueba esta frase:
“Esto me está costando. No soy la única persona que se siente así. ¿Qué gesto amable y útil puedo tener conmigo ahora?”
Ese gesto puede ser pequeño: parar cinco minutos, pedir ayuda, comer algo nutritivo, escribir lo que te preocupa, caminar un poco, o dejar de atacarte mentalmente.
Tratarte bien no te vuelve menos exigente. Te vuelve más sostenible.
Idea clave: el merecimiento no empieza cuando lo haces todo perfecto. Empieza cuando recuerdas que también mereces cuidado mientras estás en proceso.
Investigaciones que lo respaldan:
Neff y Germer (2013), estudio piloto y ensayo controlado aleatorizado sobre el programa Mindful Self-Compassion.
Han y Kim (2023), metaanálisis sobre intervenciones de autocompasión y reducción de estrés, ansiedad y depresión.
La investigación sobre Mindful Self-Compassion mostró mejoras en autocompasión, mindfulness y bienestar, y reducción de síntomas emocionales tras el programa. (PubMed)
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