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Entrada del blog por Administrador Valuexperience

Poner nombre a lo que sientes baja el volumen emocional

Poner nombre a lo que sientes baja el volumen emocional

A veces una emoción crece porque no sabemos nombrarla. Sentimos “algo”, pero ese algo aparece mezclado: tensión, enfado, tristeza, miedo, frustración, cansancio. Y cuando no lo nombramos, todo parece más grande.

Poner nombre a lo que sientes no elimina la emoción, pero puede ayudarte a ordenarla.

No es lo mismo decir:

“Estoy fatal”

que decir:

  • “Estoy frustrado porque esperaba otra respuesta”.

  • “Estoy nerviosa porque tengo miedo de equivocarme”.

  • “Estoy cansado y por eso todo me parece más pesado”.

Cuando nombras, el cerebro empieza a organizar la experiencia. La emoción deja de ser una nube enorme y se convierte en información concreta.

Una práctica sencilla es la técnica Nombra, valida, elige:

  • 1. Nombra: “Estoy sintiendo ansiedad”.

  • 2. Valida: “Tiene sentido, estoy ante algo importante”.

  • 3. Elige: “Ahora voy a respirar y dar un primer paso”.

La validación es importante. No se trata de decirte “no pasa nada”. A veces sí pasa. A veces duele. A veces pesa. Pero validar no significa quedarse atrapado. Significa reconocer lo que ocurre para poder responder mejor.

También puedes usar una escala:

  • Del 1 al 10, ¿cuánta intensidad tiene esta emoción?

  • ¿Qué necesitaría para bajar un punto?

  • No cinco puntos. Solo uno.

Ese enfoque hace que el cerebro deje de buscar una solución total y empiece a encontrar una acción posible.

Poner nombre a lo que sientes es una forma de liderazgo interno. No te hace más débil. Te ayuda a comprender qué ocurre dentro de ti antes de actuar desde el impulso.

Idea clave: cuando nombras una emoción, empiezas a recuperar dirección.

Investigaciones que lo respaldan:

  • Lieberman et al. (2007), estudio sobre affect labeling, mostró que poner palabras a las emociones puede reducir la reactividad de la amígdala y aumentar la actividad de regiones prefrontales relacionadas con regulación emocional. (PubMed)

  • Kircanski, Lieberman y Craske (2012), estudios sobre etiquetado emocional y respuesta al miedo.

  • Torre y Lieberman (2018), revisión sobre la regulación emocional mediante el lenguaje.

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